A favor de los glaciares, a favor de la vida

A favor de los glaciares, a favor de la vida

El aporte ciudadano al debate sobre los Glaciares 

«Sin glaciares, no hay agua. Y sin agua, no hay vida». El contundente mensaje que deja el documento Artículo por artículo, los fundamentos legales, científicos y ambientales para rechazar la reforma de la Ley de Glaciares firmado por más de 30 organizaciones sociales y ambientales. En esta nota se repasan los principales puntos del documento y se presenta la voz de uno de sus hacedores: la Fundación CAUCE

Hielo, nieve y agua

Los glaciares son una masa extensa de hielo y nieve cuya importancia radica en su función  como reservas de agua de liberación lenta, relevante en períodos de sequía y escasez hídrica; cuando otras fuentes de agua disminuyen el aporte de estos gigantes de hielo resulta clave.

En la actualidad, signada por el cambio climático, el incremento de la temperatura promedio y las precipitaciones “…han impactado negativamente en los ecosistemas, el acceso al agua y las formas de vida de las poblaciones cercanas a los Andes, afectando la seguridad hídrica, la generación de energía y la producción de cultivos vitales para la supervivencia y para la economía” indica el Informe.

Por tanto, es necesario tomar conciencia sobre la situación actual y proteger estos ecosistemas en riesgo. 

GLACIARES. Guardianes del agua – Capítulo 1

La legislación sobre los glaciares 

Desde el año 2010 Argentina cuenta con la Ley N° 26.639 de Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial (en adelante Ley de Glaciares). La normativa establece la protección de estos ecosistemas comprendiendo, por un lado, las amenazas que representan el cambio climático y las actividades productivas, por otro, la importancia estratégica de los glaciares como fuente de agua dulce. «La sanción de la Ley de Glaciares fue consecuencia de un amplio consenso social y contó con el asesoramiento científico de expertos en la materia», expone el documento.

En diciembre del año pasado, el Presidente de la Nación envió al Congreso un proyecto que se postula como la correcta interpretación de la normativa vigente sobre los glaciares, pero en realidad encubre una reforma total de la ley y la protección al ecosistema. De acuerdo a Valeria Enderle Directora Ejecutiva de Fundación CAUCE, “no hay ningún tipo de concepto que pueda dar lugar a equivocaciones o alguna herramienta que no se sepa cómo aplicarla. Esta no es una reforma interpretativa, sino que modifica totalmente el objetivo de la Ley de Glaciares”.

El documento, firmado por CAUCE y otras organizaciones, rechaza la reforma por ser ilegal y anticonstitucional, además la considera un retroceso a la preservación de los glaciares en pos de su explotación económica. 

Rechazado, artículo por artículo

El documento realiza un minucioso análisis de la reforma propuesta por el oficialismo, utilizando argumentos legales, científicos y ambientales en su contra. 

En primer lugar, “se otorgaría un derecho sobre los recursos naturales -los glaciares- a los gobiernos provinciales para que puedan manejarse de manera discrecional”, sostiene Enderle especialista en derecho ambiental. Lo cual contradice la concepción de derecho colectivo expuesta en la Constitución Nacional y en otros tratados de derechos humanos.

Otra cuestión es el vaciamiento del Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), un organismo científico que se dedica de manera específica al análisis y monitoreo de estos ecosistemas. En sus diferentes artículos la reforma deja al margen el Inventario y la competencia del Instituto, en beneficio de la discrecionalidad política y los intereses productivos-económicos. De acuerdo al documento: “Modificar la Ley de Glaciares no solo debilita la protección ambiental, sino que también socava la generación de información científica clave para el ordenamiento ambiental del territorio y la gestión de los riesgos climáticos”.   

Asimismo, se omiten los principios pro natura y pro agua que “indican que hay que actuar en favor de la naturaleza y la protección y conservación del agua, en este caso en forma de glaciares y ambiente periglaciar”, comenta Enderle. 

La legislación vigente es un mecanismo de protección de los Glaciares frente a la pérdida de reservas hídricas y a la degradación de los ecosistemas de alta montaña. La Ley es clara y no hay necesidad de cambiarla. Por ello, el documento sostiene que la reforma propuesta tiene la intención de favorecer las actividades económicas -particularmente la minería de gran escala-, desprotegiendo ecosistemas estratégicos lo cual “acarrearía impactos ambientales, económicos y sociales de carácter irreversible”. 

Organizaciones en contra de la reforma  

Son 30 las organizaciones sociales y ambientales que firman el documento, desde entidades especializadas en derecho ambiental y conservación hasta asambleas territoriales que se encuentran en las zonas directamente afectadas por la actividad minera en áreas glaciares y periglaciares. 

Aquí la lista completa: Fundación CAUCE: Cultura Ambiental – Causa Ecologista (Entre Ríos); FARN – Fundación Ambiente y Recursos Naturales; Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas; Colectivo de Acción por la Justicia Ecosocial ; Greenpeace Argentina; Fundación Vida Silvestre Argentina; Asamblea Jáchal No Se Toca (San Juan); Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia; Asamblea por el Agua de Mendoza; Fundación Biodiversidad Argentina; Aves Argentinas; Banco de Bosques; Jóvenes por el Clima Argentina; Wetlands International; Rewilding; Fundación Ambiente y Medio; Círculo de Políticas Ambientales; Asociación Amigos de la Patagonia; Fundación Inalafquen; Asociación de Guías de Montaña; Asamblea No a la Mina (Esquel); Fundación Patagonia Natural; Fundación El Cuenco; Observatorio de Sostenibilidad; Asamblea por un Mar Libre de Petroleras; Red Nacional de Acción Ecologista; Fundación para la Defensa del Ambiente ; Asociación Civil Árbol de Pie; Fundación Agreste; Colectivo de Geografía Crítica «Gladys Armijo».

Andrés Wursten